Mostrando entradas con la etiqueta atención primaria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta atención primaria. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de junio de 2013

Hospitalizaciones evitables y Atención Primaria

La Atención Primaria como determinante principal de la hospitalizaciones evitables.

Acaba de publicarse una revisión sistemática en el European Journal of Public Health en la que se pretende analizar la relación entre la accesibilidad a los servicios de Atención Primaria y las hospitalizaciones evitables en diferentes países y sistemas sanitarios. Las hospitalizaciones evitables se midieron a partir de los denominados ACSC (ambulatory care sensitive conditions), es decir, ingresos hospitalarios motivados por enfermedades susceptibles de ser tratadas y controladas en el nivel de la Atención Primaria; por su parte, la accesibilidad se determinó por medio de varios indicadores, unos puramente estructurales (médicos por 1000 habitantes o número de centros de atención primaria en la zona) y otros más relacionados con el funcionamiento de los procesos (consultas realizadas o acceso a programas específicos de atención primaria).

miércoles, 20 de febrero de 2013

El abismo infranqueable

El eterno problema de la coordinación AP-AE

Si a cualquiera de nosotros, tras llegar a una ciudad lejana en el más moderno y supersónico de los aviones, nos dejaran tirados en el aeropuerto, sin posibilidad de comunicación con la ciudad de destino (¡ahí te quedas!) o con unos medios de transporte tan desacompasados de horario con la llegada de nuestro vuelo que tuviéramos que esperar tanto tiempo como el que ha durado el propio vuelo, pensaríamos que quien ha pensado eso es un cretino o directamente un canalla. No se entiende que los diferentes medios de transporte que han de llevarnos hasta nuestro destino no estén coordinados en horarios y puntos de acceso para que el viaje resulte cómodo, fluido y sin esperas que amarguen y crispen la paciencia.

jueves, 10 de enero de 2013

Decisiones compartidas

Formar equipo con los pacientes


Los tiempos están cambiando. La verdad es que el cambio es continuo (ya desde que nos lo contó Heráclito) y nunca desfallece, pero cuando el movimiento supera alguna barrera o límite especialmente significativo se hace notar con más evidencia. Y ahora estamos superando un nuevo escollo, alcanzando un nuevo paradigma que nos hace tomar conciencia de ese movimiento incesante: el paradigma de las decisiones compartidas. 

A lo largo de estos últimos años hemos estado pasado de un modelo asistencial paternalista y de autoridad en el que el médico era un experto que tomaba las decisiones por cuenta de los pacientes a un modelo cada vez más participativo y centrado en los valores del propio paciente. Pero hasta ahora creo que esta transición se ha hecho de forma un tanto superficial y timorata y toca ahora de verdad hacerla es serio. Todas las condiciones apuntan a ello: el mayor nivel educativo de los ciudadanos, las posibilidades informativas de internet, la evidencia científica, la crisis económica....

miércoles, 19 de diciembre de 2012

God Save [The Queen] … 20.000 millones de libras!


Aprendiendo en carne ajena


20.000 millones de libras para la Reina
En el Gobierno Británico andan también con las tijeras al aire chasqueando el filo, amenazantes y dispuestos a cortar cualquier gasto que se atreva a levantar el dedo, sin preguntar siquiera a qué mano pertenece. Entre sus objetivos está el de reducir en 20.000 millones de libras esterlinas (casi 25.000 millones de euros) los gastos del National Health Service en el período 2011-2014. Por supuesto que para ellos no se trata de recortes sino de mejoras en la eficiencia del sistema y las focalizan sobre cuatro aspectos fundamentales: mejoras en la calidad, la innovación, la productividad y la prevención.

El balance de los dos  primeros años (2011-2012) parece alentador. Los costes se han reducido en 5.800 millones de libras y en el Departamento de Salud rápidamente han sacado pecho presumiendo de ese logro. Pero hete aquí que el National Audit Office (NAO) en un reciente informe sobre el progreso de esos objetivos de ahorro ha venido a descubrir algunos borrones de no poca monta que conviene tener muy presentes. Si copiamos (imitamos) su magnífico modelo de asistencia sanitaria para nuestro Sistema Nacional de Salud seguro que también copiaremos, corregidos y aumentados, los errores que están cometiendo allí, aunque solo sea por aquello de empecinarnos en tropezar con la misma piedra las veces que haga falta hasta que la piedra se quite de en medio (aunque todos sabemos que las piedras no tienen piernas).

El primero de los avisos del NAO es que una gran parte del ahorro se ha conseguido por la vía de lo fácil: reducción de las tarifas pagadas por cada servicio prestado, congelación salarial de empleados y utilización de contratos temporales (creo que esta música ya la estamos escuchando aquí).  Queda ahora la vía de lo difícil: la bolsa de ineficiencia que tiene que ver con la gestión y los procesos clínicos. ¿Quién le pone el cascabel al gato?.

Un  segundo aviso importante es que no se sabe a ciencia cierta si esta fiebre ahorradora está suponiendo una restricción inapropiada del acceso de los pacientes a los servicios sanitarios. De hecho ya ha habido varios grupos sociales que han alertado y mostrado su preocupación por esa circunstancia.

Otro problema quizá más mundano, pero que aquí con la picaresca española seguro que lo explotaremos “ad maximum”, es el de las dudas sobre los datos suministrados por los centros sobre sus cifras reales de ahorro. Pues sí, también allí por lo visto saben de maquillaje de datos. Imagínense aquí, con la experiencia que tenemos ya en Bankia …

Por otro lado,  mucho del ahorro generado hasta el momento (cerca de un 10 %)  es ahorro no recurrente; es decir, que solo puede hacerse una vez y no es sostenible en el tiempo, como por ejemplo venta de edificios o plazas vacantes de profesionales sin cubrir. Sólo los ahorros recurrentes pueden consolidar las mejoras en la eficiencia, el resto es "pan para hoy y hambre para mañana".

Por último y verdadero nudo gordiano de la cuestión, es que, para el NAO, el camino de las mejoras de la eficiencia pasa necesariamente por la transformación interna de los servicios, principalmente por la integración de niveles asistenciales y por un mayor protagonismo de la asistencia primaria. Y en eso están todavía muy verdes. (¡no te digo aquí!) Quizá porque, como advierten,  ese tipo de cambios lleva su tiempo y al principio en lugar de ahorro, por el contrario, pueden significar un mayor coste (inversión). Y parece que ni allí ni aquí, nadie está por gastar más.

La transformación y reconfiguración de los servicios sanitarios es una prioridad urgente y así lo señala Gareth Iacobucci en un reciente editorial en el British Medical Journal ( Iacobucci G. NHSmust start reconfiguring services if it is to meet savings challenge, saysNational Audit Office. BMJ 2012; 345:e8480). Los ejes principales de esa transformación también está marcados: integración de niveles y protagonismo real de la atención primaria. Hace falta, como señala Iacobucci, hacérselo comprender a los ciudadanos y que los políticos tengan capacidad y decisión para liderarlos. ¡Ahí es nada! .