Un difícil equilibrio
Para obtener conocimiento sobre la calidad asistencial y los logros de los diferentes sistemas sanitarios es imprescindible el acceso a información personal de pacientes, que en muchos casos ha de monitorizarse a lo largo de un período más o menos largo de tiempo (por ejemplo, si queremos saber las infecciones, readmisiones o mortalidad tras la cirugía de cáncer de colon, o evaluar la efectividad y seguridad del cribado del cáncer de mama). Se necesita para ello recoger y almacenar datos individuales sobre las condiciones de salud particulares de cada caso, como hacer un seguimiento personal de cada enfermo a lo largo de todo su proceso asistencial. Y aquí entramos en conflicto entre el derecho individual de las personas a la confidencialidad y protección de la privacidad de sus datos y las necesidades sociales de mejorar el conocimiento sobre la calidad y el funcionamiento de sus sistemas sanitarios.
