El miedo al gatillazo puede acarrear un problema de salud púbica.
Pues sí, el miedo al gatillazo o el deseo de poder disfrutar la fiebre de un buen revolcón hinchado de gloria y con la misma presencia y vigor en las armas que las de un jovenzano, amenaza con convertirse en un problema de salud pública. Cada vez son más los productos y suplementos dietéticos adulterados con fármacos para la disfunción eréctil que se venden libremente como "potenciadores naturales" de la función sexual. La FDA (Food and Drug Administration) americana ha identificado más de 300 en los últimos 5 años. Se venden como sustancias naturales pero en realidad todos ellos contienen uno o varios inhibidores de la 5-difosfodiesterara (5-PDE), el milagroso principio activo de la famosa pastillita azul.








