Tras más de 10 años de dedicación los eventos adversos relacionados con la asistencia sanitaria no parecen reducirse.
Acaba de publicarse un gran estudio holandés en el que se examina la evolución de la incidencia de eventos adversos en una muestra aleatoria de 21 hospitales entre 2004 y 2008. Los resultados son desconcertantes: si en 2004 la proporción de pacientes con un evento adverso asociado a la asistencia hospitalaria era el 4,1 %, en 2008 esa cifra aumento al 6,2%, permaneciendo más o menos estable la tasa de pacientes en los que el evento adverso era evitable (1,8% en 2004 y 1,6% en 2008). Y todo ello pese al indudable esfuerzo y atención por parte de organismos, autoridades, centros y profesionales para tratar de corregir un problema cuya relevancia fue puesta de manifiesto hace ya más de 13 años en el famoso informe del Institue of Medicine de USA "To err is Human". En otro estudio americano realizado en 10 hospitales escogidos precisamente por sus reconocidos programas para mejorar la seguridad de los pacientes, se llegó también a la conclusión de que no se había producido ninguna disminución ni en la tasa media de eventos adversos ni en la de los considerados evitables.
