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viernes, 22 de marzo de 2013

Comienza la privatización del NHS

Banderazo de salida a la privatización el 1 de abril

Es ya la tercera vez que hablamos sobre este tema aquí, pero las noticias fuerzan a ello. El próximo 1 de abril el Gobierno Británico va a promulgar la nueva ley (Health and Social Care Act) que va a dar el banderazo de salida a la privatización en toda la regla del National Health Service. El hecho ha provocado una protesta formal a la Academy of Medical Royal Colleges y a la BMA en forma de carta abierta firmada por un sinfín de profesionales y publicada en BMJ. En ella, además de resaltar las mentiras y engaños con las que les han entretenido los políticos este tiempo atrás para distraer su preocupación sobre tema (¡ay!, la mentira, la mentira, que parece substancia y alimento natural de los políticos), llegan a decir que "Es parte de una ola de privatizaciones de los sistemas sanitarios impuesta en todos los países de la Unión Europea por exigencias de Washington para armonizar su legislación con la europea antes de la firma en junio de 2013 del tratado entre la Unión Europea y USA". Vamos, que los americanos quieren desembarcar en Europa con todas las garantías y vías expeditas para que sus grandes compañías de seguros puedan extraer el dinero que circula por nuestros sistemas sanitarios públicos sin estorbo o dificultad alguna. Ya comentamos algo de eso en una anterior entrada (Las orejas del lobo) y lo que entonces parecía solo una hipótesis, parece que ahora se confirma.

lunes, 18 de marzo de 2013

Algunas pequeñas cosas que contarte...


Zaragoza, 17 de marzo se 2013

Querido amigo Sancho:

Ya se que estás retirado en ese escondido pueblo del valle del Tirón, casi vacío y con la mitad de las casas deshechas en el suelo. Que nada quieres saber de nada y que tu único interés son la posición de las estrellas y el menú que comerás mañana. Que nada te importa la televisión, la radio, el teléfono o internet y que me obligas a utilizar un medio tan extraviado y aun lleno de herrumbre como la epístola para poder comunicarme contigo, que casi ya ni acierto a hilar un párrafo de vez, de tan desacomodados que tengo la imaginación y el cerebro a semejante suerte de expresión, que puede que haga ya más de treinta años que no emborrono un papel para semejante propósito. Pero me obligas a recordar hábitos antiguos, enterrados por los tiempos, y a ejercitar de nuevo esta trabajosa costumbre de remitir misivas por la voluntad y las ganas que tengo de hablar contigo. Te echo de menos y echo de menos esas jugosas charlas que nos llevábamos comentando cualquier cosa, hablando de esto y de lo otro, riéndonos y poniendo a caldo sin rubor alguno a cualquiera que se atreviera a aparecer en el tintero de nuestra boca, fruto de sus desaguisados o hazañas o por simple salto y azar de nuestras ideas. 

jueves, 28 de febrero de 2013

Cuando las barbas de tu vecino veas pelar...

... pon las tuyas a remojar

Leo lo que está pasando, o a punto de pasar, en el NHS de Gran Bretaña y me pongo a temblar. Por un lado, el gobierno británico acaba de publicar una nueva legislación que, de facto, va a permitir ofertar "a granel" cualquier servicio sanitario al mejor postor dentro de un mercado prácticamente libre. Por otro, pretenden que, al igual que los grandes centros comerciales, los centros sanitarios permanezcan abiertos también los fines de semana con la misma capacidad de atención y servicio que cualquier día laboral. El objetivo no es otro que convertir la sanidad en un negocio dándoselo a manos privadas y facilitar la productividad de los recursos ajustando las jornadas de trabajo del personal según la mejor conveniencia de quien vaya a ejercer la gestión de esos servicios, para que los beneficios económicos sean mayores y más sustanciosos.

viernes, 15 de febrero de 2013

Calidad y Recortes

Los recortes ponen en peligro la calidad

Ya comentábamos aquí hace unos días que los británicos están empeñados en reducir el gasto del National Health Service (NHS) en 20.000 millones de libras (unos 23.000 millones de euros) en el período 2011-2014 (God Save... 20.000 millones de libras). Se suponía que todo ese dinero iba a salir exclusivamente exprimiendo los acúmulos de capital inútil estancado en las muchas bolsas de ineficiencia que lastraban al sistema. Todo parecía muy sensato y correcto y se hacía la propuesta ondeando las banderas de la mejora de la calidad, la innovación, la productividad y las actividades preventivas. Nadie se atreve a levantar la voz ni a torcer el gesto ante invitados tan insignes, apuestos y bien peinados.

viernes, 1 de febrero de 2013

La opinión de los ciudadanos


El debate público/privado en el barómetro sanitario:

He echado una ojeada a los resultados del último barómetro sanitario (año 2011) por si la opinión de los ciudadanos podía arrojarnos alguna luz sobre la situación de nuestro sistema asistencial y por dónde ven ellos que deberíamos enfocar los cambios, si es que hubiera que hacerlos.

martes, 22 de enero de 2013

Miedo

Miedo a los gestores... que repercute en los pacientes.

Un informe de la British Medical Association (BMA) realizado en 2009 sobre una encuesta a 565 médicos del NHS, reveló que más de la mitad de los mismos estaba preocupado por el incumplimiento de estándares relacionados con la seguridad de los pacientes en su lugar de trabajo. Pero a la gravedad de este asunto se le añadía otro factor que lo hacía aún más  incómodo y explosivo: muchos de esos médicos referían que los responsables de los centros (trust) en los que trabajaban  les habían advertido que si hablaban sobre este asunto su puesto de trabajo podría verse en peligro. Vamos, que si se iban de la lengua o protestaban podían esperarse la repentina visita de un zapato llamando con la puntera a la puerta de su trasero.

viernes, 18 de enero de 2013

Inversión de la carga de la prueba

Inefectividad e ineficiencia de la provisión sanitaria privada

En la base de la mayoría de los sistemas de justicia  democráticos la "carga de la prueba" de cualquier delito corresponde a la parte fiscal, al acusador. Se fundamenta en el antiguo principio latino de que "lo normal se presume, lo anormal se prueba" y da substancia el consabido derecho garantista de que "todo el mundo es inocente hasta que no se demuestre lo contrario". Pues bien, parece que en el caso de los sistemas de gestión sanitaria se da el principio contrario, el de la "inversión de la carga de la prueba", reservado exclusivamente para delitos especialmente sensibles, como los de discriminación o violencia de género, en los que no es la víctima que acusa quien tiene que demostrar la culpabilidad del acusado, sino el maltratador quien tiene que dar pruebas de su inocencia o de su no culpabilidad.

miércoles, 16 de enero de 2013

Las orejas del lobo

Abriendo la ostra del negocio del SNS

Que nadie se llame a engaño. Lo que está ocurriendo con la sanidad en Madrid, la Comunidad Valenciana, Galicia y, casi seguro, muy pronto en otras CCAA no es casual ni fruto de la crisis. Todo lo más, la crisis es un viento favorable que han sabido aprovechar quienes están detrás gobernando esta nave de piratas para tomar impulso y lanzar al ruedo con la fuerza de un misil sus propósitos.  Todo obedece a una estrategia absolutamente premeditada, paciente, bien planificada, y ejecutada con la precisión de una operación a corazón abierto para trasvasar dinero público a los bolsillos privados.

miércoles, 9 de enero de 2013

Copago ... 'pa goderlo' más

Copago si, copago no, copago para qué



Introducir el copago como tema de debate de política sanitaria es como entrar con una antorcha encendida en un gran almacén de explosivos: uno corre el riesgo de saltar por los aires rodeado de lucecitas de colores. Pero la verdad es que, querámoslo o no, aquí lo tenemos ya  implantado: desde hace tiempo en la prestación farmacéutica y más recientemente extendido también a otros servicios como la prestación ortoprotésica, los productos dietéticos o el transporte sanitario. La pregunta clave es ¿esta medida puede contribuir a una mejora sustancial de nuestro sistema sanitario sin perjudicar a nadie?.

En un trabajo de revisión muy completo auspiciado por la Sociedad Española de Medicina  Familiar y Comunitaria (Copago. Conclusiones desde la evidencia científica) se afirma que no hay pruebas concluyentes de los supuestos beneficios de la aplicación de los copagos en los servicios sanitarios y, sin embargo, sí que hay evidencias, aunque débiles, de sus posibles  efectos perjudiciales sobre la equidad y la salud de la población, especialmente de la más desfavorecida socialmente. 

miércoles, 2 de enero de 2013

Fraude por la Calidad

Cantidad de calidades en boca de todos

Muchas caras de una misma mujer
Quizás no fue Avedis Donabedian, en su famoso artículo “los 7 pilaresde la calidad” el primero en describir los diferentes componentes que subyacen bajo el concepto de "calidad asistencial", aunque yo le tengo como la referencia más ilustre en ese particular. También, por supuesto, está Hannu Vuori que en su magnífico opúsculo de 1982 “Quality assurance of health services: concepts and methodology” (Parte 1; Parte 2) resumió de forma magistral la esencia de esos componentes. Ha habido otros muchos distinguidos que ahondaron en el concepto, como el grupo de trabajo de la OMS (WHO TechnicalReport Series No. 137, The efficiency of medical care study group, 1967.), Maxwell (Maxwell R. Dimensions of quality revisited: from thought to action. Quality in Health care, 1992. 17:1-17),  Palmer (RH Palmer Ambulatory Health Care Evaluation: Principles and Practice. American Hospital Publishing , Inc. 1983), o la propia Joint Commission for the Acreditation  of Health Care Organizations (JCAHCO), por citar a alguien, y todos ellos han coincidido en señalar que el concepto de calidad es huidizo, multifacético y polidimensional.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Se acabó la bata blanca


Nuevos uniformes médicos basados en la evidencia



EL DR CLEMENT VESTIDO CON EL NUEVO UNIFORME MÉDICO
Nada ya en la asistencia clínica puede eludir el filtro de la Medicina Basada en la Evidencia (MBE). Todos los procedimientos, técnicas,  actuaciones, decisiones y recursos técnológicos utilizados con los pacientes deben tener un respaldo científico contrastado que garantice la consecución de los mejores resultados posibles en todo momento. Un buen ejemplo de ello lo tenemos en el nuevo diseño de uniformes médicos presentado por Rhys Clement en uno de los últimos números de este año del British Medical Journal (Clement R. Is it time for an evidence based uniform form doctors BMJ 2012;345:e8286). Tras un estudio de revisión verdaderamente singular y laborioso, Clement, residente de 4º año de cirugía ortopédica y traumatología, ha reunido el conjunto de evidencias necesarias para poner en cuestión las prestaciones higiénicas del clásico uniforme de bata blanca de “andar por planta” de los médicos y de los  pijamas verde eléctrico o los más almibarados azul cielo de los quirófanos y proponer en su lugar un nuevo diseño en la vestimenta de los doctores y resto de profesionales sanitarios, mucho más actual e innovador, aplicando a los requisitos establecidos por el Departamento de Salud Británico en su Guía sobre el uniforme y política de vestimenta de trabajo para los empleados del National Health Service los últimos hallazgos de la ciencia.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Un enfermo crónico

Ciencia y caridad con nuestro SNS

CIENCIA Y CARIDAD (Picasso)
Conservo todavía, como si fuera un incunable, una copia del Informe y Recomendaciones de la Comisión de Análisis y Evaluación del Sistema Nacional de Salud de julio de 1991, el conocido como Informe Abril, en honor a Fernando Abril Martorell, político que actuó como presidente de dicha Comisión. Ni siquiera se trata de un ejemplar original sino de un simple cuadernillo de fotocopias en una espiral de alambre con tapas de plástico que con el paso del tiempo ya se han vuelto amarillas y comienzan a cuartearse, como la piel de un viejo. Lo conservo por una especie de nostalgia azulada que me retrotrae a aquellos años en los que, por supuesto, yo era mucho más joven (21 años más joven), tenía la ilusión y la fuerza de los primerizos y, recuerdo, estudié entonces con nervioso detenimiento aquel documento que para mí representaba algo así como los augurios de la Pitonisa sobre el futuro del recién nacido Sistema Nacional de Sanidad, un recién nacido aquejado, por lo visto, de una grave enfermedad, que había requerido, para calmar la ansiedad de familiares y amigos, de los consejos y pócimas de un equipo de expertos, recogidos de entre los más doctos de todo el reino.


¿Cuál era el mal que padecía nuestro SNS?. Los cuatro síntomas capitales del cuadro clínico estaban magníficamente trazados en la exposición de motivos de la proposición parlamentaria por la que se instaba al Gobierno a la constitución de la Comisión para la revisión y evaluación del SNS:

-     Imparable aumento de los gastos sanitarios (se habían duplicado en términos de PIB en  los 20 años precedentes)
-        Profundas mutaciones demográficas:
o   envejecimiento progresivo de la población
o   crecimiento del número de personas vulnerables y dependientes
o   aumento del número de enfermos crónicos
-        Nuevas actitudes sociales:
o   aumento del consumo sanitario
o   prevalencia de estilos de vida “arriesgados”
-     Aceleración creciente del progreso técnico-médico que encarecía cada vez más la prestación asistencial sin mejorar la productividad.

Reviso esos motivos, como el que ojea retrospectivamente la historia clínica de un enfermo para poder rastrear el origen de su estado actual de salud y llego a la conclusión de que, tras más de 20 años, ninguno de esos síntomas ha desaparecido e incluso algunos han ido a peor.  En sintonía con los tiempos, la enfermedad de nuestro SNS se ha cronificado, nuestro SNS es un enfermo crónico.

No culpo de esta cronificación a un error sustancial en el plan de tratamiento aconsejado por aquella Comisión en aquel momento. Pese a que alguna de sus prescripciones concretas encerraba graves efectos adversos (copago, por ejemplo) y hubo que descartarla desde el principio, el principal problema fue que el grado de adhesión terapéutica del enfermo al conjunto del plan fue bastante escaso. Y encima, posteriormente, se fraccionaron sus cuidados en diecisiete unidades de enfermería diferentes (CCAA) sin que nadie ejerciera de claro responsable para coordinar todo el proceso. Ahora que el enfermo está de nuevo agonizante cada cual se atreve, desesperado, a recetar su propia medicina: unos el céntimo sanitario, otros abandonar los servicios a un gestor privado, otros cobrar por el transporte sanitario o recortar el acceso a quienes no tienen nada, ni siquiera  permiso para vivir. ¿Alguien es un sano juicio puede creer que de esta manera puede solucionarse algo?.  

Creo que haría falta reunir de nuevo un consejo de doctores y arbitrar un nuevo plan terapéutico, global, integral, participativo y coordinado, como ahora marcan la nuevas tendencias estratégicas de atención a los enfermos crónicos. 

Un poco de ciencia ... y algo de caridad también para nuestro SNS.