lunes, 29 de abril de 2013

Ética de la persuasión

El deber de persuadir científicamente

Los pacientes son quienes tienen el derecho a decidir sobre cualquier cuestión que afecte a su salud. Es un deber ético reconocido también como derecho la Ley 41/2002, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica. Por eso, cualquier intento de influir o manipular sus verdaderas preferencias debe ser visto y entendido como una mala praxis clínica, tanto desde el punto de vista profesional como ético. 

viernes, 26 de abril de 2013

Atención al proceso de morir

¿Sabemos prestar atención adecuada a los moribundos?

A los  profesionales médicos y de enfermería nos enseñan en las Universidades a curar, a diagnosticar, tratar y prestar los cuidados necesarios para que las personas se recuperen de las dolencias que les afligen. Muy poca atención se presta, en mi caso particular puedo asegurar que ninguna, a la forma en que debemos ayudar a las personas a morir. Y eso pese a que en España anualmente fallecen cerca de 400.000 personas (388.000) y más del 40% (155.000) lo hacen en un centro hospitalario. Tradicionalmente eran las familias quienes se ocupaban de este último trance y quienes guiadas por la experiencia colectiva de hechos similares anteriores, la intuición de sus afectos, el apoyo de amigos y vecinos y el consejo sabio de los próceres sociales (médicos, sacerdotes, etc) trataban de que ese proceso de tránsito fuera lo menos angustioso y doloroso posible para el moribundo y para ellos mismos, los propios allegados. 

miércoles, 24 de abril de 2013

Los eventos adversos sanitarios no parecen remitir

Tras más de 10 años de dedicación los eventos adversos relacionados con la asistencia sanitaria no parecen reducirse.

Acaba de publicarse un gran estudio holandés en el que se examina la evolución de la incidencia de eventos adversos en una muestra aleatoria de 21 hospitales entre 2004 y 2008. Los resultados son desconcertantes: si en 2004 la proporción de pacientes con un evento adverso asociado a la asistencia hospitalaria era el 4,1 %, en 2008 esa cifra aumento al 6,2%, permaneciendo más o menos estable la tasa de pacientes en los que el evento adverso era evitable (1,8% en 2004 y 1,6% en 2008). Y todo ello pese al indudable esfuerzo y atención por parte de organismos, autoridades, centros y profesionales para tratar de corregir un problema cuya relevancia fue puesta de manifiesto hace ya más de 13 años en el famoso informe del Institue of Medicine de USA "To err is Human". En otro estudio americano realizado en 10 hospitales escogidos precisamente  por sus  reconocidos programas para mejorar la seguridad de los pacientes, se llegó también a la conclusión de que no se había producido ninguna disminución ni en la tasa media de eventos adversos ni en la de los considerados evitables.

lunes, 22 de abril de 2013

Necesitamos líderes clínicos

Líderes para la sostenibilidad

Estamos en un momento difícil. Terrible desde el punto de vista económico y de grave amenaza para los sistemas sanitarios, en especial para los de base pública. El dinero escasea y el chasquido de las tijeras sobrevuela escalofriante en el cuello de todos los presupuestos, incluso en el de aquellos que como el de la educación o la sanidad creíamos más sagrados e inmunes a los agobios y desaprensión de los gobernantes. Pero la veda se ha levantado y una vez perdidos los primeros reparos, ahora todo el mundo parece disparar en cualquier dirección a ver quien derriba la mayor presa: unos privatizan centros, otros cierran a la brava servicios de urgencias, arrebatan el título de ciudadanía sanitaria, introducen nuevos sistemas de copago en farmacia, etc. Todo se justifica sobre la base de la escasez de peculio y de la necesidad de podar el abundante ramaje para mantener el vigor de la planta. Aunque, naturalmente, hay quien ha salido rápidamente a la palestra para contradecir estos argumentos y tratar de poner algo de freno a la barbarie.

viernes, 19 de abril de 2013

Dejemos la próstata en paz

Los daños de cribado con PSA del cáncer de próstata  sobrepasan los beneficios en la mayoría de los hombres

La determinación del PSA (antígeno prostático específico) no es un simple test analítico, es la espita de salida para la realización de una  cascada de nuevas pruebas diagnósticas y terapéuticas que la mayoría de los pacientes no desea ni se imagina, muchas de las cuales pueden además causarles daños y eventos adversos graves. Esta es una de las advertencias del American College of Physicians (ACP) en su nueva declaración orientativa sobre el cribado del cáncer de próstata mediante la determinación del PSA en sangre.